Que Berlín es un pueblo te queda claro cuando llevas un tiempo viviendo allí: al final todo el mundo se conoce y no puedes hacer nada sin que se entere el vecino de tu compañera de trabajo, no puedes ir a ninguna fiesta sin encontrarte con alguien que quizás preferirías no ver... Y si hablamos de la subcomunidad española, ni os cuento. Y obviamente, si Berlín es un pueblo Salamanca es una aldea. O como dicen algunos, lo que es una aldea es el mundo y sólo hay que salir un poco de casa para darse cuenta...
Esta mañana me he levantado pronto y como mi compi de piso dormía como un lirón he salido a dar un paseo dominguero sola. Iba yo dirección al río, pensando que el mp3 estaba casi sin batería y que seguramente no podría ni acabar de escuchar la canción... cuando de repente me viene de cara, paseando un perrito precioso, alguien a quien no veía desde hace 7 años, con quien compartí muchas noches de fiesta en Tübingen. Toño!!! De la alegría que me ha dao le he agarrao del brazo y el chaval, que ha tardado un rato en reconocerme, se ha pegado un buen susto, pobre!!
Yo sabía que Toño era de un pueblo castellano y que estudiaba en Salamanca, hace la tira de tiempo, claro. Perdimos el contacto y después del Erasmus ya no supe nada más de él. Pues en Salamanca sigue, casado desde hace un año con la brasileña que le quitaba el sueño cuando estábamos en Alemania... Buf, cómo pasa el tiempo! Y nada, pues me he añadido al paseo de Toño y su perro Tronco, cuando me dice que también está en Salamanca otro de nuestros amigos del Erasmus: Pablo el argentino, y que justo trabaja en la facultad donde estoy estudiando yo! No me lo podía creer. Así que lo hemos ido a buscar y hemos acabado los tres en la plaza mayor, haciendo el vermut y poniéndonos al día de los últimos 7 años, repasando los nombres de los otros amigos que ya están casados, los que tienen nenes, los que siguen viajando y estudiando o a los que ya hace mucho que les perdimos todos el rastro..
Qué buena época para todos fue el semestre de Tübingen!! Y quién me iba a decir esta mañana al despertar que hoy iba a recuperar a dos amigos y que me enteraría de qué fue del futuro de mucha de la gente que conocí entonces, en aquella época en que no había facebook.. Cómo me gustan estas sorpresas de la vida.
Al final daba igual la poca batería del mp3, no ha hecho falta seguir escuchando la canción.

3 comentarios:
Hola, guapa!
Qué bien te sienta Salamanca! ;) Ya tenemos dos ciudades en común, con esta, sólo que hemos ido al revés en el tiempo, jejeje. Lo que me he reido con tus anécdotas de las camas, por fin alguien compartiendo torturas. También tienes muelles que te masajean entre las costillas? O por fin han prohibido el más atroz elemento de tortura estudiantil, la "cama charra"?
En fin, que un besote desde Düsseldorf, disfruta del solete, las tapas y una ciudad a la que quizás pronto vuelva. :)
Jorge
No Jorge no, la cama charra está vivita y bien presente. Ya le he dado la vuelta al colchón dos veces, me quedan aún un par de posiciones por probar, a ver si le termino cogiendo el punto...
Mucha suerte por Düsseldorf! Ana ya me tiene más o menos al tanto de tus movimientos,
Un beso!
uiiii!! Q monada de perros! me recuerdan a la tora cuando le daba por morder los bajos de los pantalones persiguiendonos por todo el patio :)
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